José Ignacio Ayuso Diez
Epicuro y la ataraxia, sin miedos ...
Leña del árbol caído.
Pesada realidad
tronchadora de sueños.
Has cerrado la esperanza
a ese árbol caído
que creía
en un mañana poderoso
y eterno.
Árbol,
tu mañana está muerto.
Sin claros,
sin lustre, sin almas.
Te presentas postrado.
Arrodillado
sobre la corteza de esa rama,
implorando a la luna
una muerte digna,
acrisolada.
La bruma avanza impasible.
Te abraza.
Te ahoga.
Te apresa.
La luna teme a la bruma
y se aleja.
Teme al bosque y su maleza.
Teme a la niebla espesa
que provoca
y encierra tras su manto
la indiferencia
hacia el caído.
¡Pobre infeliz!
¡Ya no eres nadie!
Has caído…
Ahora nadie te escucha.
Por ti nadie se empeña.
De ti, “tus amigos”
harán leña.
José Ignacio Ayuso Díez
15 de octubre de 2018
15 de octubre de 2018