Leonard Cohen vino a mi memoria.
Recuerdos de una historia en una ciudad muerta.
Su poesía persuasiva,
descarada y asombrosa
arrancaba miradas de furia
cada vez que, tú, amigo la escupías a traición
contra las princesas dormidas
entre estrellas y pobreza.
En realidad, sólo arena en mi presencia.
Me eleva la discordia hacia los ángeles adictos.
Prostitutas queman espuma frente al mar.
Imagen insana, dijo mi psiquiatra.
Yo seguí remando hacia la vida
contra la vida y contra la muerte
lo único que importaba.
Recuerdos de una historia en una ciudad muerta.
Su poesía persuasiva,
descarada y asombrosa
arrancaba miradas de furia
cada vez que, tú, amigo la escupías a traición
contra las princesas dormidas
entre estrellas y pobreza.
En realidad, sólo arena en mi presencia.
Me eleva la discordia hacia los ángeles adictos.
Prostitutas queman espuma frente al mar.
Imagen insana, dijo mi psiquiatra.
Yo seguí remando hacia la vida
contra la vida y contra la muerte
lo único que importaba.