Letargos casi eternos

Robsalz

Poeta que considera el portal su segunda casa
Las huestes de esta vida
que me invento tras de mí
quieren abrirse espacio
y abrigar mi porvenir
con adoquines falsos,
con letargos casi eternos,
con duendes y fantasmas
que veranean en mí
y que construyen mis adentros.

Hace ya un tiempo que conozco de la vida
y hace un siglo que aprendí a maldecir
a las cosas que me pasan sin sentido
y a los muertos que se acercan a decir:
“si estuvieras en mi camino
como yo tengo que andar en el tuyo,
no guardarías ni grandezas ni sigilos,
confundirías planetas y terruños”.

A mi cama le falta una almohada de petunias
y un colchón barnizado en algodón,
una cobija que viole mis futuras
pesadillas con un poco de razón.

Guardaba desde que nací, un litro de inocencia,
una memoria de nieve sin abrir
y un corazón con miedo a la decencia,
todos te los regalo pues ya no los merezco,
y puede ser que los empeñe
para ir a comprar un gramo de misterio.

Excavando en mi jardín he dado al fin con un tesoro
que creí perdido desde ayer
y que no es otra cosa que la lealtad que perdí
cuando acepté la tentación vestida de demonio.
 
Las huestes de esta vida
que me invento tras de mí
quieren abrirse espacio
y abrigar mi porvenir
con adoquines falsos,
con letargos casi eternos,
con duendes y fantasmas
que veranean en mí
y que construyen mis adentros.

Hace ya un tiempo que conozco de la vida
y hace un siglo que aprendí a maldecir
a las cosas que me pasan sin sentido
y a los muertos que se acercan a decir:
“si estuvieras en mi camino
como yo tengo que andar en el tuyo,
no guardarías ni grandezas ni sigilos,
confundirías planetas y terruños”.

A mi cama le falta una almohada de petunias
y un colchón barnizado en algodón,
una cobija que viole mis futuras
pesadillas con un poco de razón.

Guardaba desde que nací, un litro de inocencia,
una memoria de nieve sin abrir
y un corazón con miedo a la decencia,
todos te los regalo pues ya no los merezco,
y puede ser que los empeñe
para ir a comprar un gramo de misterio.

Excavando en mi jardín he dado al fin con un tesoro
que creí perdido desde ayer
y que no es otra cosa que la lealtad que perdí
cuando acepté la tentación vestida de demonio.
Ayyy Robsalz qué profundidad tienen estos misteriosos versos, la vida inventada por nosotros o impuesta por otros, encierra un misterio existencial, en tratar de descubrirlo se nos va el tiempo, lo único de que dispone nuestra vida en este momento, la tentación se nos puede presentar vestida de demonio. Encantada de leerte. Besos con admiración y cariño.
 
Ayyy Robsalz qué profundidad tienen estos misteriosos versos, la vida inventada por nosotros o impuesta por otros, encierra un misterio existencial, en tratar de descubrirlo se nos va el tiempo, lo único de que dispone nuestra vida en este momento, la tentación se nos puede presentar vestida de demonio. Encantada de leerte. Besos con admiración y cariño.
Toda la vida es un misterio Lomafresquita, cada día jugamos a desenterrarlo y tratar de entenderlo, pero es que es tan complejo, yo por lo general me pierdo en el camino. Un placer recibirte por acá.
 
Última edición:

MundoPoesía se mantiene gracias a la publicidad y al apoyo (opcional) de nuestra comunidad.

♥ Hacer una donación
Atrás
Arriba