j.p. franco
Poeta recién llegado
Leteo y Julieta
El
Doncella de Pan, el jardín ondea sus
Azucenas otra vez. Han madurado las papayas.
Han pasado ya las ventiscas insípidas.
Florece el suspiro de Artemisa.
Tus buclecitos son la locura para este paraíso recién nacido
Tus piernas tan ambles, ensombrecen a las corolas, tus
Nalgas son alabanzas. Los Faunos onanean su hambre de acacias
Tu vestido es la cusa de la anquilosis ocular.
Ella.
Tu absenta lírica trae el tiempo en que
Las criadas se hacen madres.
Tu flora inaugura las tardes licenciosas
Erigonas bestiales apuntan hacia
El pecado, evocan sus hechizos la ingenuidad
De los diávolos, lloran el humor cenizo de viejas soledades.
Coro
Se asoman las romanzas
Y las miradas morbosas
Crecen perversos los serbales
Ay! donde se bañan las ninfas.
El
Doncella de Pan, el jardín ondea sus
Azucenas otra vez. Han madurado las papayas.
Han pasado ya las ventiscas insípidas.
Florece el suspiro de Artemisa.
Tus buclecitos son la locura para este paraíso recién nacido
Tus piernas tan ambles, ensombrecen a las corolas, tus
Nalgas son alabanzas. Los Faunos onanean su hambre de acacias
Tu vestido es la cusa de la anquilosis ocular.
Ella.
Tu absenta lírica trae el tiempo en que
Las criadas se hacen madres.
Tu flora inaugura las tardes licenciosas
Erigonas bestiales apuntan hacia
El pecado, evocan sus hechizos la ingenuidad
De los diávolos, lloran el humor cenizo de viejas soledades.
Coro
Se asoman las romanzas
Y las miradas morbosas
Crecen perversos los serbales
Ay! donde se bañan las ninfas.