Amelia Duna
Poeta recién llegado
Tengo la sensación de que el tiempo corre y se cuela en los dedos como seda dorada.
Y cuando mi mano aparta un poco la cortina, puedo ver los arboles mecerse.
Están ahí, creciendo; comiendo del Sol y la energía. Siento que me saludan al mover sus ramas.Siento que el tiempo corre y no lo puedo detener, como si estuviera en un columpio y quisiera bajar pero no logro estirar las piernas para detener la inercia. Cuando al fin puedo, lo único que logro es arrastrar los pies en la arena de juego, pero no me detengo. Nunca me detengo.
Me envuelvo. ¿Y si hago un vestido con la seda?...
Después de todo, ya no tengo tiempo para vestirme.
Octubre 2013.
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