tronk
Poeta fiel al portal
Testigo de vuestras palabras,
desgarvadas pero esbeltas,
descompasadas pero correctas,
rememoro en la rima imperfecta
una sonoridad nítida;
la de una estructura completa.
Asombráis a la ortografía
con una alocada reyerta,
saltáis y escarbáis retando
a la equivocación del abecedario.
Corregís estiradas por la tinta,
en la simbiosis de vuestra caligrafía.
Adictos de antiguos y jóvenes poemas,
leen, interpretan, escriben y cuentan.
Claman las exclamaciones,
intervienen los paréntesis,
atenta invade, con cortesía asoma
la feminidad de la tercera persona.
Un guión, unos suspensivos,
millares de palabras
contenidas y expuestas,
combinadas, expeditivas,
atrapadas y sueltas,
objetivas o subjetivas,
ellas, sostienen arbitrarias
los contenidos que alertan.
Os zampáis los artículos,
ofendéis a las interjecciones,
anteponéis preposiciones,
capaces sois de al charlatan
dejarle ciego, sordo,
cojo, insensible, mudo,
responderle a cuestiones
o dejarlo falto de soluciones.
Coronáis repitiendo vocales,
conjugáis salteando sustantivos,
tal vez utilizáis el pasado
como a un cuerpo presente
y a los gerundios enviáis de copas.
Con vosotras,
la cara oculta de cada paso,
da dentelladas, cruza cardinales,
sella pegando sobre el plano
hombres, estrellas y astros,
unificando los hemisferios.
Os deletreo cuadrando e interrogando,
supongo separando y constatando;
amontono sonoras consonantes
con vibrados y melodías
simpáticamente altisonantes.
Verso, prosa,
crítica, narrativa,
enseñanza, reflexión.
La criba añadida solapa
tiñiendo de danzante incorrección
vuestros honestos sugerimientos.
Pululáis y alternáis
la espiritualidad
con la intrascendencia.
Reventáis los tabues,
perdéis los juicios;
naufragas, entre interrogantes,
utilizando énfasis y comillas.
Prestas; conocimientos y razones
también dais.
Os embarcáis en suposiciones,
o retáis con sentencias.
Peligra la cordura
al carraspear la duda,
se esposan los conceptos;
y en cada frase hay...
un pellizco de entendimiento.
Influye vuestra lectura,
afianza viejas andaduras,
dicta y aprieta
con novedosos contextos.
Vosotras,
que añoráis plumas,
manchas, tinteros,
calles roídas,
adoquinadas;
y en sus ranuras...
trabajo, ruido,
sangre, polvo,
sudores, lágrimas,
gomas, cueros;
y casualidades hechas,
compuestas,
de nacimientos,
pasares y festejos.
Simbolizantes las letras,
son la catedral de unas vivencias.
Sin estigmas ensueñan
erguidas sobre el andamio,
martillean en la fragua,
comunican y conversan.
Pasan, engrasan;
y hasta valiéndose de la controversia
dejándonos, por siempre se quedan.
Os encontraís y estabilizáis
en la fluidez del dejaros llevar,
apercibiendo una libertad,
con la cual levitáis en la gravedad
o planeáis por la inercia.
318-omu G.S.
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