ludmila
Poeta veterano en el portal
Mágica era la hora de la siesta
el piso encerado de baldosas
el toldo cerrado sin hendijas
leía con el corazón a Cortázar
y bebíamos el sol con mis amigas.
Yo no sé si en esa época
la tristeza no existía
pero no recuerdo
tenerla en mi memoria
Sólo imágenes envueltas de dulzura
y muchas ansias de seguir
libándonos la vida