E
Edith Elvira Colqui Rojas
Invitado
Libaste en mi rosa
como una mariposa,
¡No hacías otra cosa
que rondarme y rondarme!
Te saciaste en mis fuentes
y en mis afluentes.
Robaste mi inocencia lirio puro
en la pradera de tus besos.
No sabía que me engañaba
con tu figura de papel.
Bien sé yo, que tus aleteos
vibran en otras corrientes,
que tus ríos se derraman en otra flor.
Que no eres sincero, ruiseñor.
Que no eres la llama enamorada
que proclamas.
Que tu piel fugó
en flores nuevas.
Alma ingrata,
si así son tus amores,
si así es tu querer golondrino,
¡Vete, lejos,
y que ya no me cubra tu candor!
Última edición por un moderador: