Arkeidos
Poeta que considera el portal su segunda casa
Libélulas doradas danzan
escuchando el arrullo del rio
como canto que destella alegría
a su pequeña presencia
tan majestuosa y serena.
Atrayente resplandor
que brinda paz a los ojos humanos.
Sacudiendo sus alas
amando su trayectoria,
libertad divina
se mueven encendidas
de energía mística.
Adorando el aroma de un cuento
plasmado con sangre enamorada
en el vestido invisible del viento.
En la infinita alma de una dama blanca
la inspiración le seduce
construyendo versos y poemas
cual cascada de emociones
y centellas con forma de girasoles
torbellinos de amores
perfumes de rosas.
Las libélulas la perciben
y le aman.
más no mis ojos
que no ven lo que ellas aprecian.
Gotas de luna claman al anochecer.
De entre todas ellas se desprende una…
Es atrayente
especial.
Parece estrella de fuego azul
resplandece bajo los rayos lunares.
Es aquel color el sello
que la distingue de las demás.
Vuela radiante como un cometa
venciendo al imperio de sombras,
sembrando la gracia y la luz.
De vuelo circular
de elegancia magistral
símbolo de perfección
en la dimensión espiritual
contrario
de esta naturaleza caída
tan mía
tan humana.
Se acerca a mí.
Huele a esencias celestes.
A una flor con nombre de mujer,
compañera y amiga
cómplice de quimeras lejanas.
La duda me agobia
desespero y cuestiono:
¿Eres ángel?
¿Eres diosa?
¿Hada de sueños?
¿Princesa de mis fantasías?
¿O acaso eres reina de mis silencios?
¿Chispa de mis pensamientos?
Quizás eres todo aquello que he dicho
si, lo eres…
Oh preciosa calma de mares quietos
que abrazas al velo nocturno
con una gloria que conmueve.
Es ella la poetisa.
Dama de las libélulas
que se ha trasformado en mujer diamante.
brilla aun más que la misma luna
a la vez es libélula de cristal
y azul en llamas.
Tu belleza de encanto
es el hechizo de los poetas lunáticos.
Aquellos enamorados de la musa del amor
misma que se refugia en tus ojos de terciopelo
que acarician el alma
aun entre el yugo de las más terribles pesadillas
o la comodidad de los sueños de algodón y gozo.
Niña que has dormido
en la pureza de un sueño.
Soñando con ser libélula
Ese día ha llegado
has despertado
y has alzado el vuelo.
Tú
libélula de luz
mujer de mágico resplandor.
escuchando el arrullo del rio
como canto que destella alegría
a su pequeña presencia
tan majestuosa y serena.
Atrayente resplandor
que brinda paz a los ojos humanos.
Sacudiendo sus alas
amando su trayectoria,
libertad divina
se mueven encendidas
de energía mística.
Adorando el aroma de un cuento
plasmado con sangre enamorada
en el vestido invisible del viento.
En la infinita alma de una dama blanca
la inspiración le seduce
construyendo versos y poemas
cual cascada de emociones
y centellas con forma de girasoles
torbellinos de amores
perfumes de rosas.
Las libélulas la perciben
y le aman.
más no mis ojos
que no ven lo que ellas aprecian.
Gotas de luna claman al anochecer.
De entre todas ellas se desprende una…
Es atrayente
especial.
Parece estrella de fuego azul
resplandece bajo los rayos lunares.
Es aquel color el sello
que la distingue de las demás.
Vuela radiante como un cometa
venciendo al imperio de sombras,
sembrando la gracia y la luz.
De vuelo circular
de elegancia magistral
símbolo de perfección
en la dimensión espiritual
contrario
de esta naturaleza caída
tan mía
tan humana.
Se acerca a mí.
Huele a esencias celestes.
A una flor con nombre de mujer,
compañera y amiga
cómplice de quimeras lejanas.
La duda me agobia
desespero y cuestiono:
¿Eres ángel?
¿Eres diosa?
¿Hada de sueños?
¿Princesa de mis fantasías?
¿O acaso eres reina de mis silencios?
¿Chispa de mis pensamientos?
Quizás eres todo aquello que he dicho
si, lo eres…
Oh preciosa calma de mares quietos
que abrazas al velo nocturno
con una gloria que conmueve.
Es ella la poetisa.
Dama de las libélulas
que se ha trasformado en mujer diamante.
brilla aun más que la misma luna
a la vez es libélula de cristal
y azul en llamas.
Tu belleza de encanto
es el hechizo de los poetas lunáticos.
Aquellos enamorados de la musa del amor
misma que se refugia en tus ojos de terciopelo
que acarician el alma
aun entre el yugo de las más terribles pesadillas
o la comodidad de los sueños de algodón y gozo.
Niña que has dormido
en la pureza de un sueño.
Soñando con ser libélula
Ese día ha llegado
has despertado
y has alzado el vuelo.
Tú
libélula de luz
mujer de mágico resplandor.