Alfret
Poeta recién llegado
Liberando la mañanatemprano los ataúdes,
pasaron sin apenas ruido...
Sin apenas ruido la oye,
por una calle silenciosa
de pasos y de flores,
un beso en la mejilla
bailaba en los albores,
bailaba con los pájaros,
con el viento y las voces
con el astro que a un titila,
en mi pecho sin reproche.
En tu mejilla la noche...
Noche sin luna ni día,
galopa dorado el viento...
El viento dorado partía.