<<HIPOLITO>>
Poeta asiduo al portal
Cuando ya no quieras escucharme
y mi voz te hastié y canse
tus oídos gritaran ¡Libertad!
cuando tu alma trémula
se desvista de piel, carne y huesos
también te gritara ¡Libertad!
te soltaras el pelo y los miedos
y extenderás tus alas
para cobijarme bajo ellas,
nos harás un sitio en tu cama
para que cuando nos mires
tú te mires en mis pupilas
y te harás amiga y amante
porque nuestras almas
al reconocerse gritara ¡Libertad!.
Cuando te canses de tristezas
y de fingir un estado de estabilidad
reclamando tu derecho a amar,
entonces los demonios de tu cuarto
van a sublevarse y a gritarte ¡Libertad!,
y en las calles donde camines
los ecos de estas mismas
te gritaran mi nombre y también ¡Libertad!
y el corazón querrá escaparse de tu pecho
gritándole a la vida ¡Libertad!,
cuando te sacudas la soledad
de tus ropas y tus sueños,
y te quites el barro del pasado
y entierres los momentos mas amargos
entonces apretaras los dientes y gritaras ¡Libertad!,
y tus ojos color tierra de noche
y color selva por el día
dejaran de desfilar las lagrimas
agitando la bandera de la libertad
al transitar impávidas por tus mejillas.
Cuando mas quieras olvidarme
y te alejes en otras bocas,
y siendo colina y no montaña
creyéndote charco y no un mar,
en ese instante la razón reinante
abrazara su propia melancolía
expulsando por tus poros
esa palabra que libera ¡Libertad!,
y si morimos ahora
y tus sombras embriagadas
se auto eliminarán al prender la luz,
y tus manos entumidas
buscaran el calor en las mías,
será en ese momento
que tu ángel se apiadara de ti
susurrando mi recuerdo en tus sueños
para que cuando despiertes
le grites al maldito destino ¡Libertad!
cuando el amor se fugue
desplazándose por tus venas
y al no encontrar salida
también te grite al igual que yo ¡Libertad!.
y mi voz te hastié y canse
tus oídos gritaran ¡Libertad!
cuando tu alma trémula
se desvista de piel, carne y huesos
también te gritara ¡Libertad!
te soltaras el pelo y los miedos
y extenderás tus alas
para cobijarme bajo ellas,
nos harás un sitio en tu cama
para que cuando nos mires
tú te mires en mis pupilas
y te harás amiga y amante
porque nuestras almas
al reconocerse gritara ¡Libertad!.
Cuando te canses de tristezas
y de fingir un estado de estabilidad
reclamando tu derecho a amar,
entonces los demonios de tu cuarto
van a sublevarse y a gritarte ¡Libertad!,
y en las calles donde camines
los ecos de estas mismas
te gritaran mi nombre y también ¡Libertad!
y el corazón querrá escaparse de tu pecho
gritándole a la vida ¡Libertad!,
cuando te sacudas la soledad
de tus ropas y tus sueños,
y te quites el barro del pasado
y entierres los momentos mas amargos
entonces apretaras los dientes y gritaras ¡Libertad!,
y tus ojos color tierra de noche
y color selva por el día
dejaran de desfilar las lagrimas
agitando la bandera de la libertad
al transitar impávidas por tus mejillas.
Cuando mas quieras olvidarme
y te alejes en otras bocas,
y siendo colina y no montaña
creyéndote charco y no un mar,
en ese instante la razón reinante
abrazara su propia melancolía
expulsando por tus poros
esa palabra que libera ¡Libertad!,
y si morimos ahora
y tus sombras embriagadas
se auto eliminarán al prender la luz,
y tus manos entumidas
buscaran el calor en las mías,
será en ese momento
que tu ángel se apiadara de ti
susurrando mi recuerdo en tus sueños
para que cuando despiertes
le grites al maldito destino ¡Libertad!
cuando el amor se fugue
desplazándose por tus venas
y al no encontrar salida
también te grite al igual que yo ¡Libertad!.