horacio caraballo
Poeta recién llegado
Arde la nieve al contacto
de tus manos blancas.
Lloran los cielos de alegría
al ver en tus ojos, una estrella lejana.
Libre se siente mi vida
al saber que los años no pasan,
al tener tu sonrisa divina
que todo lo calma.
Miles de sueños emites,
que matan las palabras.
Y esos labios preciosos
que besan mis lágrimas.
Colgaste un poco de tu vida
en mí, como si fuera una rama.
Obligaste a mi corazón a vivir,
el tiempo de ternura olvidada.
Ilusión que permite al ensueño
volar, como si tuviera alas.
Es lo que hizo tu vida a la mía,
despertar de un espantoso drama.
Siglos enteros sería tu amante.
Siglos viviríamos en las nubes blancas.
Y tu hermosura revive al poeta,
que te cantará todas sus baladas.
de tus manos blancas.
Lloran los cielos de alegría
al ver en tus ojos, una estrella lejana.
Libre se siente mi vida
al saber que los años no pasan,
al tener tu sonrisa divina
que todo lo calma.
Miles de sueños emites,
que matan las palabras.
Y esos labios preciosos
que besan mis lágrimas.
Colgaste un poco de tu vida
en mí, como si fuera una rama.
Obligaste a mi corazón a vivir,
el tiempo de ternura olvidada.
Ilusión que permite al ensueño
volar, como si tuviera alas.
Es lo que hizo tu vida a la mía,
despertar de un espantoso drama.
Siglos enteros sería tu amante.
Siglos viviríamos en las nubes blancas.
Y tu hermosura revive al poeta,
que te cantará todas sus baladas.