Sé que no regresaras paloma viajera y frívola, temerosa pero libre.
valiente escondiste al niño que vagaba por las calles de aquí para allá y de allá para acá, que por lo sufrido anheló ser de alguien, tener un nombre, ser escrito en la lista de los arrepentidos y ser llamado entre lo que alcanzaron victoria.
Quizá nunca lograste brincar esa valla del orgullo, tal vez solo el hombre indefenso pudo doblegar las inclemencias de tu alma atormentada. Fuiste libre como el viento y errante como judío sin tierra y procedencia, fuste nadie y a la vez todo, fuiste llanto y una mirada.
Alegría y felicidad para los muchos que te admiraron en aquellos días, fuiste tormenta y calma, fuiste angustia y serenidad, te dejaste llevar por el frio y te tomaron de las manos las huestes del señor de las montañas y los valles, fuiste redimido en gracia hasta el último momento, amado por el hijo del que alguna vez procedías, donde las raíces del árbol se quedaron, donde el amor perdurara por siempre.
valiente escondiste al niño que vagaba por las calles de aquí para allá y de allá para acá, que por lo sufrido anheló ser de alguien, tener un nombre, ser escrito en la lista de los arrepentidos y ser llamado entre lo que alcanzaron victoria.
Quizá nunca lograste brincar esa valla del orgullo, tal vez solo el hombre indefenso pudo doblegar las inclemencias de tu alma atormentada. Fuiste libre como el viento y errante como judío sin tierra y procedencia, fuste nadie y a la vez todo, fuiste llanto y una mirada.
Alegría y felicidad para los muchos que te admiraron en aquellos días, fuiste tormenta y calma, fuiste angustia y serenidad, te dejaste llevar por el frio y te tomaron de las manos las huestes del señor de las montañas y los valles, fuiste redimido en gracia hasta el último momento, amado por el hijo del que alguna vez procedías, donde las raíces del árbol se quedaron, donde el amor perdurara por siempre.