Ronald Bonilla Carvajal
Poeta recién llegado
Es diciembre con todo su tropel de tristezas,
diciembre con su fingido aluvión
de calles incendiarias.
Yo te busco en los tranvías
de la ciudad que fuimos.
Te busco en los carnavales donde la luz
es sólo un elefante triste,
un eclipse mentido a tanta gente.
Te busco en los correos que atiborran
mi almohada y mi pantalla azul
y repito los mismos versos
de inútil incendiario.
Te invento y reinvento
y entonces sólo soy piel
para acariciar su oquedad
y tu sed de palabras nunca dichas,
que tan solo redimen los instantes,
para que no nos venza
sino la eternidad del sueño.
Es diciembre con sus agujas álgidas
y su perdón plenario,
sus viejas latitudes de dioses para todos.
yo te busco en los paisajes silentes,
en la ropa que orillamos indefensos
para hablar tan a solas
que nos transparentamos.
Es diciembre, sólo un trozo de soledad
que partiremos juntos
como el pan de la ausencia.
diciembre con su fingido aluvión
de calles incendiarias.
Yo te busco en los tranvías
de la ciudad que fuimos.
Te busco en los carnavales donde la luz
es sólo un elefante triste,
un eclipse mentido a tanta gente.
Te busco en los correos que atiborran
mi almohada y mi pantalla azul
y repito los mismos versos
de inútil incendiario.
Te invento y reinvento
y entonces sólo soy piel
para acariciar su oquedad
y tu sed de palabras nunca dichas,
que tan solo redimen los instantes,
para que no nos venza
sino la eternidad del sueño.
Es diciembre con sus agujas álgidas
y su perdón plenario,
sus viejas latitudes de dioses para todos.
yo te busco en los paisajes silentes,
en la ropa que orillamos indefensos
para hablar tan a solas
que nos transparentamos.
Es diciembre, sólo un trozo de soledad
que partiremos juntos
como el pan de la ausencia.
De mi libro DESPUÉS DE SOÑARTE,
Editorial de la UNED, 2008
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