dagio21
Poeta recién llegado
Alma famélica impasible y sempiterna
Es tu ambrosia un Instinto de abyección
Delirios de vileza poseen tu cuerpo anacoreta
De miríadas formas Soslayas la carne de tu prisión.
Si del mundo se te diera la llave de dios
Polucionarías el planeta con tu ambición
Alma cruel tu tirso es mi verdugo, castigos,
Castigos de ti recibo sin saber mi digresión.
Amodorrada tras un cuerpo insomne
Que día y noche lucha por tus ensueños.
El ascetismo me lleva a al sincope
Aun así asidua mi tristeza me levanta
Al salir el sol, ella conoce mil sortilegios,
Sabe comprender mi pasión, canta .
Conjura mi cuerpo cansado y sirve a mi alma
Infame, me hace sentir un mudo dolor
El llanto sordo le acompaña, en su sofisma
Hay elocuencia , para mi oído es un estafador
No le hace falta al mundo su presencia carroñera
Ambiguo siempre vas de la mano con la felicidad, el rencor,
O el dolor;
déjame ser como aquel llanto Alma gazmoñera
Déjame derretir en ríos bajo la presión de tus añoranzas
Que me filtre de tus ojos y te sirva de amaranto
Serviré a tu pasión fulgurosa; sea cual fueren las rapsodias.
Seré dramático si es preciso
Seré cómico si es la ocasión,
Seré sensible ante el narciso
Seré tosco para tu protección.
Me dirás que de tu esencia soy ladronzuelo
Que succiono tu armonía con el universo ,
Y tendrás razón sin ningún consuelo
Aparte de esto que te he escrito en verso.
Diego Escamilla.
Es tu ambrosia un Instinto de abyección
Delirios de vileza poseen tu cuerpo anacoreta
De miríadas formas Soslayas la carne de tu prisión.
Si del mundo se te diera la llave de dios
Polucionarías el planeta con tu ambición
Alma cruel tu tirso es mi verdugo, castigos,
Castigos de ti recibo sin saber mi digresión.
Amodorrada tras un cuerpo insomne
Que día y noche lucha por tus ensueños.
El ascetismo me lleva a al sincope
Aun así asidua mi tristeza me levanta
Al salir el sol, ella conoce mil sortilegios,
Sabe comprender mi pasión, canta .
Conjura mi cuerpo cansado y sirve a mi alma
Infame, me hace sentir un mudo dolor
El llanto sordo le acompaña, en su sofisma
Hay elocuencia , para mi oído es un estafador
No le hace falta al mundo su presencia carroñera
Ambiguo siempre vas de la mano con la felicidad, el rencor,
O el dolor;
déjame ser como aquel llanto Alma gazmoñera
Déjame derretir en ríos bajo la presión de tus añoranzas
Que me filtre de tus ojos y te sirva de amaranto
Serviré a tu pasión fulgurosa; sea cual fueren las rapsodias.
Seré dramático si es preciso
Seré cómico si es la ocasión,
Seré sensible ante el narciso
Seré tosco para tu protección.
Me dirás que de tu esencia soy ladronzuelo
Que succiono tu armonía con el universo ,
Y tendrás razón sin ningún consuelo
Aparte de esto que te he escrito en verso.
Diego Escamilla.