musador
esperando...
Conmueve la hipocresía
del que calma el corazón
compartiendo su ración
con su sonrisa del día.
Que cielo hubiera querría
para que los parta un rayo
y en el eterno desmayo
descubran que en realidad
es difícil de verdad
tener a un dios de lacayo.
Una bala al corazón
de limosna yo les diera,
¡todo dulzura por fuera,
compasivos de ocasión!
No les falte bendición
de los diablos con sotana
que predican con campana
desde badajos de oro,
arrastrando su decoro
en la brega cortesana.
Con sus monedas yo como,
no te lo voy a negar,
mas gracias quisiera dar
con un estuche de plomo.
Ya vendrá si yo me asomo
corriendo la policía,
confiscará mi alcancía
y preso me meterá:
sus azotes me dará,
buena limosna del día.
del que calma el corazón
compartiendo su ración
con su sonrisa del día.
Que cielo hubiera querría
para que los parta un rayo
y en el eterno desmayo
descubran que en realidad
es difícil de verdad
tener a un dios de lacayo.
Una bala al corazón
de limosna yo les diera,
¡todo dulzura por fuera,
compasivos de ocasión!
No les falte bendición
de los diablos con sotana
que predican con campana
desde badajos de oro,
arrastrando su decoro
en la brega cortesana.
Con sus monedas yo como,
no te lo voy a negar,
mas gracias quisiera dar
con un estuche de plomo.
Ya vendrá si yo me asomo
corriendo la policía,
confiscará mi alcancía
y preso me meterá:
sus azotes me dará,
buena limosna del día.
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