Líos de política y religión.
¿Ofrecer la otra mejilla hasta cuando?
Busco el porqué de tanta indefensión
en la vida y los libros de la escuela,
la filosofía, el poder y el mando
que siempre a su paso dejan secuela.
¿A quién le ofreceré la otra mejilla?
¿Al que trepa sin pensar o a mi abuela
que pone la suya a esa tal pandilla?
Qué lío con el pasar de los años
sabiendo que ofrecerla es lo mejor
a fin de remontar sano peldaños
de paz y amor y gloria sin malicia
para luego encontrarte con lo peor.
Algo ocurre que no basta pericia
para hallarle a esto la solución,
a no ser que busques en el dolor
o en la risa sardónica de un clon.
Venganza, madre e hija de altercados,
¿podrás salvar la paz de las contiendas
dejando a la vez los dos pies cruzados?
La razón sólo conoce un camino
y es a los poderosos que abren sendas
a quienes compete ver el destino.
Sin embargo es fácil saber que al mal
se lo convence de tal a sabiendas
de que pagar mal con mal es fatal.
Y tratando de las cosas modernas
cerradas al mucho reflexionar
mírales antes que nada las piernas
abierrtas para aceptar diversión
y muertas para pensar y tratar
de encontrarle al lío una solución.
¿Podrían poner su otra mejilla ellas
al malo para poderlo ganar
con confusión ahorrándose querellas?
¿Ofrecer la otra mejilla hasta cuando?
Busco el porqué de tanta indefensión
en la vida y los libros de la escuela,
la filosofía, el poder y el mando
que siempre a su paso dejan secuela.
¿A quién le ofreceré la otra mejilla?
¿Al que trepa sin pensar o a mi abuela
que pone la suya a esa tal pandilla?
Qué lío con el pasar de los años
sabiendo que ofrecerla es lo mejor
a fin de remontar sano peldaños
de paz y amor y gloria sin malicia
para luego encontrarte con lo peor.
Algo ocurre que no basta pericia
para hallarle a esto la solución,
a no ser que busques en el dolor
o en la risa sardónica de un clon.
Venganza, madre e hija de altercados,
¿podrás salvar la paz de las contiendas
dejando a la vez los dos pies cruzados?
La razón sólo conoce un camino
y es a los poderosos que abren sendas
a quienes compete ver el destino.
Sin embargo es fácil saber que al mal
se lo convence de tal a sabiendas
de que pagar mal con mal es fatal.
Y tratando de las cosas modernas
cerradas al mucho reflexionar
mírales antes que nada las piernas
abierrtas para aceptar diversión
y muertas para pensar y tratar
de encontrarle al lío una solución.
¿Podrían poner su otra mejilla ellas
al malo para poderlo ganar
con confusión ahorrándose querellas?
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