Maygemay
Poeta que considera el portal su segunda casa
Tu pintoresca fronda regocija
la despedida urgente del verano;
queremos enlazarlo con la mano,
pero sólo nos deja una sortija
de algún sarmiento que el color no fija,
embelesando a algún árbol ufano
con verdes engañosos muy temprano,
pues no ve el ámbar entre sus rendijas.
Y por la tarde cálida paleta
pinta el follaje gualdo, ocre y castaño
que el otoño salpica como estaño.
Cada hoja anaranjada es una aleta
que vuela cual pelota en la raqueta
hasta alfombrar el suelo año tras año
y entretejer un paño
que canta cuando pasan caminantes
y susurra de amor con los amantes.
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