MaríaA.G
Poeta veterana en el Portal
Los lirios de vidrio
condenados a la inmortalidad,
absorben gotas geométricas
empapándose en aterida frialdad.
Resbala el tiempo sus vapores;
los enigmas coexistentes en miedos,
trazan ya sus lazos negros
en el fondo de una lágrima marchita,
que los relojes no han logrado borrar.
¡Qué importan los besos peregrinos!,
los ángulos de una mirada perentoria
y los círculos concéntricos,
que se lograban dibujar.
Estandarte de polen,
adhiriéndose las hojas de cerezos,
convirtiéndose en cipreses,
mientras el cerato flota en el aire.
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