cesarfco.cd
Poeta que no puede vivir sin el portal
Al descubrirte en la brisa de las musas
me encuentro sonriendo mientras camino.
Aún con las manos atadas al destino
espantando las ideas intrusas.
De una a una, se aglutinan las sonrisas
que representan lo que vales en el intento,
aquello que despiertas y brinca de contento
en un pecho que late por las prisas.
La distancia es ahora nuestra aliada,
y precisa esta nostalgia e incertidumbre
para destruir los fortines de la costumbre
y remembrar una banca extasiada.
La muerte con nosotros no juega
somos nosotros los atrapados en sus artimañas.
Empobrecidos por sus alevosías y mañas
se espanta cuando ya no se le ruega.
Después de saberte por el aire eterna
pido al destino me separe de la costumbre.
Pues por ti, aún quema la misma lumbre
que nació al roce de tu coqueta pierna.