José rubiel Amaya Amaya
Poeta asiduo al portal
Éste abril fecundo en lluvias,
pródigo en lágrimas planetarias,
que inundan, que sacian
la estepa solitaria, el valle reseco;
dando el renacer a nueva vida.
Me ha traido remenbranzas,
y he volado hacia atras en el tiempo,
y he visto tu presencia difusa
esfumandose, como diluida
en vaporoso y etereo efecto.
Así partiste, sola sin mí,
dejándome aquí tan tremulo;
donde me encuentro otra vez
con la realidad, mi soledad,
mi llanto, y el llanto de abril.
pródigo en lágrimas planetarias,
que inundan, que sacian
la estepa solitaria, el valle reseco;
dando el renacer a nueva vida.
Me ha traido remenbranzas,
y he volado hacia atras en el tiempo,
y he visto tu presencia difusa
esfumandose, como diluida
en vaporoso y etereo efecto.
Así partiste, sola sin mí,
dejándome aquí tan tremulo;
donde me encuentro otra vez
con la realidad, mi soledad,
mi llanto, y el llanto de abril.