rodrigotoro
Poeta adicto al portal
Quiero gritar en tu tosca piel
la ventisca que me entregaste,
y como una cometa, elevaste
al Edén de delirio y miel.
Quiero talar tu hermosura
con las yemas de mis suspiros,
y extraviarme en vuestros zafiros
hasta cegar toda cordura
pues tu cuerpo fue mi calvario,
mudo rosario de cuentas de olvido:
Dilapidado todo sentido
anulado todo silabario
y tus manos, sellaron mi alma
con los grilletes de la perdición
abrazando en ella toda condición,
sin caminos, sin alarma.
Tu olor a misterio todo fenece,
tu pecho tallado, sonrisa lunar
que todo deseo hiciste explotar
hinchando velas, mientras afuera anochece
Sin ti, todo empequeñece
sin ti, mi niño, ya jamás amanece
la ventisca que me entregaste,
y como una cometa, elevaste
al Edén de delirio y miel.
Quiero talar tu hermosura
con las yemas de mis suspiros,
y extraviarme en vuestros zafiros
hasta cegar toda cordura
pues tu cuerpo fue mi calvario,
mudo rosario de cuentas de olvido:
Dilapidado todo sentido
anulado todo silabario
y tus manos, sellaron mi alma
con los grilletes de la perdición
abrazando en ella toda condición,
sin caminos, sin alarma.
Tu olor a misterio todo fenece,
tu pecho tallado, sonrisa lunar
que todo deseo hiciste explotar
hinchando velas, mientras afuera anochece
Sin ti, todo empequeñece
sin ti, mi niño, ya jamás amanece