Llanto De Niño

joblam

Poeta que considera el portal su segunda casa
Con juventud y fortaleza
un joven con gran empeño
trabajó con mucha firmeza
para cumplir un ensueño.

Soñando con la bonanza
nunca tuvo condueño,
incentivo ni una alianza
de un ambiente hogareño.

Solo, le dio por soñar
como un niño pequeño

De no comer, un buen día
se enfermó el lugareño.
Descansar, ya no podía
aunque ponía el empeño.

Por comidas a deshora
y grave ausencia de sueño
fueron pasando las horas
con caída del desempeño.

Solo, le dio por clamar
como un niño pequeño.

Y recordaba con enojo
hasta abordar el desdeño
¡Dónde estaban los ojos,
que mostraba tan risueño!

Trató de ganarle al tiempo
al vivir como pedigüeño
con dinero a destiempo;
siendo de su vida, dueño.

Solo, le dio por llorar
como un niño pequeño.

Sin esperarlo, en sus días,
de pobrete, era pergeño;
fue un desierto, la valía
de su cutis marmoleño.

Un abril no hubo gemido.
Con un encendido leño,
se fue quedando dormido
y estaba inmóvil su ceño.

No lloraba el pobre, dormía
como un niño pequeño.
 
Última edición:
Con juventud y fortaleza
Un joven con gran empeño
Trabajó con mucha firmeza
Para cumplir un ensueño.

Soñando con la bonanza
Nunca tuvo condueño,
Incentivo ni una alianza
De un ambiente hogareño.

Solo, le dio por soñar
Como un niño pequeño

De no comer, un buen día
Se enfermó el lugareño
Descansar, ya no podía
Aunque ponía el empeño.

Por comidas a deshora
Y grave ausencia de sueño.
Fueron pasando las horas
Con caída del desempeño.

Solo, le dio por clamar
Como un niño pequeño.

Y recordaba con enojo
Hasta abordar el desdeño
¡Dónde estaban los ojos,
Que mostraba tan risueño!

Trató de ganarle al tiempo
Al vivir como pedigüeño
Con dinero a destiempo;
Siendo de su vida, dueño.

Solo, le dio por llorar
Como un niño pequeño.

Sin esperarlo, en sus días,
De pobrete, era pergeño;
Fue un desierto, la valía
De su cutis marmoleño.

Un abril no hubo gemido.
Con un encendido leño,
Se fue quedando dormido
Y estaba inmóvil su ceño.

No lloraba el pobre, dormía
Como un niño pequeño.


Joblam
Una historia con un final triste.
Pienso en tantos niños abandonados, que crecen en las calles,
con hambre de amor.
Te felicito por esta entrega tan hermosa.
Creo que debes editar y corregir las mayúsculas iniciales de los versos
Estrellitas y saludos
 
Joblam
Una historia con un final triste.
Pienso en tantos niños abandonados, que crecen en las calles,
con hambre de amor.
Te felicito por esta entrega tan hermosa.
Creo que debes editar y corregir las mayúsculas iniciales de los versos
Estrellitas y saludos

Cisne: Me da mucho gusto tu comentario y agradezco tu presencia. Voy a tomar en cuenta tu sugerencia para mejorar la estética de mi poema. Un abrazo fuerte.
 
Son tantas las historias como esta...yo soy de las que lucha hasta contra corriente,
pero el mundo es tan cruel...me queda la esperanza de que las luchas no sean inútiles
y que algún día florezcan las flores de igual modo en todos los jardines.
Mis estrellas y repu y mi abrazo para ti amigo.
 
Cada uno es artífice de su destino; cuando se elije un camino desconocido siempre aparecerán bifurcaciones que optar. Hay que saber también reconocer el equivocado y regresar los pasos buscando el otro.
Gran poema, profundo su contenido. Un gusto encontrarte.

Saludos y excelente fin de semana.
 
Hasta los sueños más hermosos se pueden destruir ante la lucha que forja el llanto adverso.
Bellos versos que dejan sabor a tristeza.
Besos que te lleguen en silencio, estrellas a la fuerza de una sonrisa, a la intensidad de los sueños de un niño que nunca se debe abandonar.
 
Una historia triste a la que le has puesto magistrales imagenes !! Excelente tus versos. Estrellitas y un abrazo.

Con juventud y fortaleza
un joven con gran empeño
trabajó con mucha firmeza
para cumplir un ensueño.

Soñando con la bonanza
nunca tuvo condueño,
incentivo ni una alianza
de un ambiente hogareño.

Solo, le dio por soñar
como un niño pequeño

De no comer, un buen día
se enfermó el lugareño.
Descansar, ya no podía
aunque ponía el empeño.

Por comidas a deshora
y grave ausencia de sueño
fueron pasando las horas
con caída del desempeño.

Solo, le dio por clamar
como un niño pequeño.

Y recordaba con enojo
hasta abordar el desdeño
¡Dónde estaban los ojos,
que mostraba tan risueño!

Trató de ganarle al tiempo
al vivir como pedigüeño
con dinero a destiempo;
siendo de su vida, dueño.

Solo, le dio por llorar
como un niño pequeño.

Sin esperarlo, en sus días,
de pobrete, era pergeño;
fue un desierto, la valía
de su cutis marmoleño.

Un abril no hubo gemido.
Con un encendido leño,
se fue quedando dormido
y estaba inmóvil su ceño.

No lloraba el pobre, dormía
como un niño pequeño.
 
Cada uno es artífice de su destino; cuando se elije un camino desconocido siempre aparecerán bifurcaciones que optar. Hay que saber también reconocer el equivocado y regresar los pasos buscando el otro.
Gran poema, profundo su contenido. Un gusto encontrarte.

Saludos y excelente fin de semana.

Tu presencia y comentario enaltecen el poema. Gracias por dejar la perenne huella. Un afectuoso saludo.
 

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