Nommo
Poeta veterano en el portal
Te lo sabes de memoria.
Otro día más, sin verte.
Jon Secada en su castillo, y después, bañándose en el Mar. Entre las olas.
Juventud, divino tesoro. Cuerpo fuerte.
Melancolía, por la lejanía.
El cántico del esperpento.
El cántico del reflejo en el espejo curvo.
El cántico del drama.
Y no puede poner el turbo.
Para salir a su encuentro y secuestrarla. Porque todos somos libres.
Y necesitamos respeto. Ya que todo vibra.
Todo es música, que amansa a las fieras.
Y si te propones hacer daño a un ser querido...
Te lanzará flechas Cupido, sí, pero a la frente.
Debemos ser decentes. Debemos ser como los paracaidistas.
¿ Notas el vértigo ? No sales en las revistas del corazón. Pero eres muy listo...
Con tu sexto sentido; tu intuición.
No te harán una entrevista.
¿ Sabes por qué ? Porque no es el momento aún. Equilibrista...
Haciendo juegos malabares, con las asignaturas escolares.
Echo de menos el piano.
Echo de menos los esquís.
Echo de menos la cocina...
Echo de menos a mi novia. Porque ella tiene un llanto divino.
Un llanto de alegría. Un llanto... Que Jon Secada, con su voz, te provocaría.
Otro día más, sin verte.
Jon Secada en su castillo, y después, bañándose en el Mar. Entre las olas.
Juventud, divino tesoro. Cuerpo fuerte.
Melancolía, por la lejanía.
El cántico del esperpento.
El cántico del reflejo en el espejo curvo.
El cántico del drama.
Y no puede poner el turbo.
Para salir a su encuentro y secuestrarla. Porque todos somos libres.
Y necesitamos respeto. Ya que todo vibra.
Todo es música, que amansa a las fieras.
Y si te propones hacer daño a un ser querido...
Te lanzará flechas Cupido, sí, pero a la frente.
Debemos ser decentes. Debemos ser como los paracaidistas.
¿ Notas el vértigo ? No sales en las revistas del corazón. Pero eres muy listo...
Con tu sexto sentido; tu intuición.
No te harán una entrevista.
¿ Sabes por qué ? Porque no es el momento aún. Equilibrista...
Haciendo juegos malabares, con las asignaturas escolares.
Echo de menos el piano.
Echo de menos los esquís.
Echo de menos la cocina...
Echo de menos a mi novia. Porque ella tiene un llanto divino.
Un llanto de alegría. Un llanto... Que Jon Secada, con su voz, te provocaría.
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