Álex Hernández
Poeta recién llegado
Ojalá pudiera
llorar tanto
y llenar con
mi sal,
el vacío
de las piedras
que dejan
mis fantasmas
al mirar atrás.
Tengo tanta grieta
que arde el agua
al detenerse
en mí.
No sé si
dolerá
para siempre.
Pero hoy,
duele.
Y no sé
como dejar
de llorar.
O si debería
hacerlo.
Solo siento,
muy en el fondo,
que algo más vendrá;
y será hermoso
y tal vez, tan especial,
como alguna vez,
lo fue el mundo
en mí.
llorar tanto
y llenar con
mi sal,
el vacío
de las piedras
que dejan
mis fantasmas
al mirar atrás.
Tengo tanta grieta
que arde el agua
al detenerse
en mí.
No sé si
dolerá
para siempre.
Pero hoy,
duele.
Y no sé
como dejar
de llorar.
O si debería
hacerlo.
Solo siento,
muy en el fondo,
que algo más vendrá;
y será hermoso
y tal vez, tan especial,
como alguna vez,
lo fue el mundo
en mí.