Ziler
Poeta recién llegado
Las palabras describen tu ausencia que se llenan de días solitarios e intento guardar los fragmentos de tu cuerpo que me hacen enloquecer de poesía, empezando por las maravillas de tus ojos que se camuflan como esmeraldas en mi tristeza, que lloro en silencio por un fantasma en mi cigarrillo.
Vi esa mirada dormida que se convirtió en un reproche de olvido o una condena con poesía y dolor. En horas perdidas mis sueños se marchitan reviviendo tu sonrisa que delataba tu angustia ante la muerte, perdí tu mirada y tus ojos se volvieron lejanos al tener que cargar con un destino de llanto y placer.
Llené tus manos con culpas que eran mías y terminé con un castigo de letras y rencor. Si no te escribo, no sé si valga mi vida, ya que me la paso consumiendo noches plasmando mis penas en un papel.
Vi esa mirada dormida que se convirtió en un reproche de olvido o una condena con poesía y dolor. En horas perdidas mis sueños se marchitan reviviendo tu sonrisa que delataba tu angustia ante la muerte, perdí tu mirada y tus ojos se volvieron lejanos al tener que cargar con un destino de llanto y placer.
Llené tus manos con culpas que eran mías y terminé con un castigo de letras y rencor. Si no te escribo, no sé si valga mi vida, ya que me la paso consumiendo noches plasmando mis penas en un papel.