Llega a su culmen el alba
con su luz que cual poesía,
nació del estro de un sueño
que es misterio todavía.
Cayó desde el cielo un verso
dorado mientras dormía
la noche en lugar incierto;
Era el sol de un nuevo día.
Manó de la mar el eco
y a poco no más decía,
Hasta el fin de la existencia
tu serás la tierra mía.
Tierra del albor de fuego,
mora en ti la fantasía
que es el numen de tu pueblo,
de tu patria, la alegría.