alejandro guardiola
Poeta adicto al portal
Llegaba la muerte en silencio
en la noche y sin hacer ruido
venía buscando a Fulgencio
la Parca ya lo había decidido
Con ese terrible y siniestro dedo
a mi pobre amigo había escogido
un chico sano y muy entendido
que estaba allí en la cama tendido
Un accidente terrible le había llevado
a esa situación en que ya no hay salida
un coche sobre su moto había pasado
él quedó en el suelo lleno de heridas
Ya los ojos de Fulgencio se han cerrado
pues la Parca a su hogar se lo ha llevado
bajo una losa de piedra lo han enterrado
mientras unos padres lloran desconsolados
en la noche y sin hacer ruido
venía buscando a Fulgencio
la Parca ya lo había decidido
Con ese terrible y siniestro dedo
a mi pobre amigo había escogido
un chico sano y muy entendido
que estaba allí en la cama tendido
Un accidente terrible le había llevado
a esa situación en que ya no hay salida
un coche sobre su moto había pasado
él quedó en el suelo lleno de heridas
Ya los ojos de Fulgencio se han cerrado
pues la Parca a su hogar se lo ha llevado
bajo una losa de piedra lo han enterrado
mientras unos padres lloran desconsolados