Jairo Castillo Romerin
Poeta adicto al portal
LLEGO A VICIOS SOLITARIOS
Llego a vicios solitarios
a lugares destapados,
ajenos
sombríos
sin nadie.
Me voy.
Otro murciélago rasga la tarde
y enmohece las nubes.
En la luz se encienden granos,
en interiores de otras cornisas
lujuriosos parpadeos/
ambarinas lascivias me presentan
altivo,
sin reservas.
Dentro.
Un espejo ya roto me traslada
a lugares menos vanos.
Auras amarillas rodeánme absortas.
Ya no estoy.
Soy alguien tal vez
nada más luz y algo de fragor
estrépito incendido...
alguien.
Llego a vicios solitarios
a lugares destapados,
ajenos
sombríos
sin nadie.
Me voy.
Otro murciélago rasga la tarde
y enmohece las nubes.
En la luz se encienden granos,
en interiores de otras cornisas
lujuriosos parpadeos/
ambarinas lascivias me presentan
altivo,
sin reservas.
Dentro.
Un espejo ya roto me traslada
a lugares menos vanos.
Auras amarillas rodeánme absortas.
Ya no estoy.
Soy alguien tal vez
nada más luz y algo de fragor
estrépito incendido...
alguien.
Última edición: