Ola a ola ceden las murallas,
todas las puertas se desmoronan
y el sol entra a la fuerza por mi frente.
Se despegan mis párpados cerrados,
se desprende mi ser de su envoltura,
quiero seguir,
ir más allá,
y no puedo:
se despeñó el instante en otro y otro.
Abro mi ser, despierto,
aprendo a ser también,
labro mi cara: rostro de mar, de pan,
de roca y fuente.
Oigo cantar mi sangre encarcelada:
avanzo,
retrocedo,
quiero sentir la brisa de este día,
puente de latidos,
adonde yo soy tú somos nosotros,
doy un rodeo
y llego siempre.
todas las puertas se desmoronan
y el sol entra a la fuerza por mi frente.
Se despegan mis párpados cerrados,
se desprende mi ser de su envoltura,
quiero seguir,
ir más allá,
y no puedo:
se despeñó el instante en otro y otro.
Abro mi ser, despierto,
aprendo a ser también,
labro mi cara: rostro de mar, de pan,
de roca y fuente.
Oigo cantar mi sangre encarcelada:
avanzo,
retrocedo,
quiero sentir la brisa de este día,
puente de latidos,
adonde yo soy tú somos nosotros,
doy un rodeo
y llego siempre.