BEN.
Poeta que considera el portal su segunda casa
Como un zarpazo en la niebla
van llegándome noticias, noticias
extrañas y excéntricas, que producen
en mí, sonidos de altas cúpulas doradas,
de armiños solitarios que gruñeran
en la estepa bendecida de antaño.
Yo recibo esas noticias, como sangre
ineptamente sacrificada, que se digiriera
entre los soles de madrugada, y el artificio
de la mañana. Son caracolas inundadas
de tránsito, perfectas joyas delicadas
que el viento transmitiera con viejos escaramujos.
Y, ya en la noche, me comunican
en esta acendrada torre, pájaros negros o aves
inexactas, la emulsión de algún cadáver
antiguo.
©
van llegándome noticias, noticias
extrañas y excéntricas, que producen
en mí, sonidos de altas cúpulas doradas,
de armiños solitarios que gruñeran
en la estepa bendecida de antaño.
Yo recibo esas noticias, como sangre
ineptamente sacrificada, que se digiriera
entre los soles de madrugada, y el artificio
de la mañana. Son caracolas inundadas
de tránsito, perfectas joyas delicadas
que el viento transmitiera con viejos escaramujos.
Y, ya en la noche, me comunican
en esta acendrada torre, pájaros negros o aves
inexactas, la emulsión de algún cadáver
antiguo.
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