Paco Valiente
Poeta que no puede vivir sin el portal
La ciudad lleva zapatos
y desayuna estrellas
mientras el río besa
sus orillas enamoradas,
acuna un tiempo
en cada plaza,
millones de rincones
te hablan si tú les hablas,
los árboles no tienen prisa,
ni las palomas exploradoras,
suenan campanas, sirenas,
motores y gentes
que gastan minutos
y abren y cierran puertas.
Ella no es el drama
sino el escenario,
su sangre es la nuestra,
sin nosotros moriría.
y desayuna estrellas
mientras el río besa
sus orillas enamoradas,
acuna un tiempo
en cada plaza,
millones de rincones
te hablan si tú les hablas,
los árboles no tienen prisa,
ni las palomas exploradoras,
suenan campanas, sirenas,
motores y gentes
que gastan minutos
y abren y cierran puertas.
Ella no es el drama
sino el escenario,
su sangre es la nuestra,
sin nosotros moriría.
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