EL ANGEL DEL AMOR
Poeta que considera el portal su segunda casa
no me dejes amarte
cuando llegue la noche
vestida de guirnalda,
y el frío de mi alma
se acurruque en tu espalda.
No permitas que mis alas
toquen tu piel, ni que el ardor
de mi corazón te envuelvan
en una noche de pasión.
Aléjate lo más que puedas,
pero llévame en el suspiro
de tu sombra...
Pregúntale a la luna el porque,
de este dilema... que a salido
al saber que te amo tanto.
No te acerques a estos suspiros,
que te envolverán en mi tristeza,
cobíjate en el azul de tu lecho...
Porque hoy, camino en reversa.
cuando llegue la noche
vestida de guirnalda,
y el frío de mi alma
se acurruque en tu espalda.
No permitas que mis alas
toquen tu piel, ni que el ardor
de mi corazón te envuelvan
en una noche de pasión.
Aléjate lo más que puedas,
pero llévame en el suspiro
de tu sombra...
Pregúntale a la luna el porque,
de este dilema... que a salido
al saber que te amo tanto.
No te acerques a estos suspiros,
que te envolverán en mi tristeza,
cobíjate en el azul de tu lecho...
Porque hoy, camino en reversa.