Armonia
Poeta veterana
Se me partieron las manos
aguardando tu llegada
y mi voz se quedó muda
con dos besos en mi boca.
Se cerraron las esperas
se guardaron las promesas
y las gotas en mis ojos
me quitaron el silencio.
Los recuerdos se me escapan
como cauce de un gran río
y en el alma el sentimiento
no ha parado de sangrar.
Sin respuestas se ha quedado
la ruleta del destino
y un sabor de amargo vino
llena la copa del triunfo.
Morir para no sentirte,
llorar para no olvidarte,
gritaré en aliento mudo
para no quererte más.