alicia Pérez Hernández
Poeta que no puede vivir sin el portal
Llorar por dentro
Llorar por dentro,
cuando las palabras no alcanzan...,
cuando el sentimiento se hace dolor,
cuando las lágrimas te ahogan en el pecho
de querer gritar ¡te amo! , y no me arrepiento,
cuando el llanto no brota, porque llorar no puedes.
Lloras por dentro, queriendo hacer morir ese sentimiento
-palabras llenas de recuerdos en mi alma-,
con una punzada lacerante de deseo
de que nuestro amor nunca se acabe,
dolor de no saber qué hacer, si tú no estás
-golpeando tu ausencia el corazón me sangra-.
Llorar por dentro, aunque me ahogue el sentimiento,
de haber amado, sintiendo un dolor por dentro,
que como espinas se clavan en mi alma
por el deseo de querer tener el amor, que no tengo,
tocando tan profundo mis más caros anhelos
de dar amor sin importar el precio,
gastada la esencia de la vida, que vivir quería en su regazo.
Mejor quedarme a ahogar mis sentimientos,
que en el mar profundo de la desesperación
fui agua clara de tu huerto, que dejaste pasar sin ni un te quiero,
no pude quitar tu sed de amar,
demostrándote tantas veces cuánto te amaba,
hasta que mi amor murió de sed.
Llorar por dentro...
Tenía que ser así. No sé si algún día estemos juntos,
y mientras tengo esa duda, mi corazón llora por dentro.
Esperar es ver que el reloj no camina a mi manera.
Es difícil que el tiempo se detenga, para amarte a mi manera.
La vida como río sigue, y solo deja a su paso soledad.
Un día tal vez ya no te ame, cansada de tanto esperar...
Frágil me siento al venir a tu huerto y no encontrarte.
Me quedo y espero y nunca llegas, sólo me queda llorar por dentro.
No sé qué dirá el tiempo: no tiene manecillas
y no cuenta ni las horas ni minutos, que yo esperé,
para amarnos. En el río de tu ausencia me quedo
esperando. Que no haya olvido, de tu parte, y nuestro amor se realice algún día,
mientra sólo me queda llorar por dentro tu ausencia.
(Si el tiempo se queda, te amaré hasta entonces)
Alicia Pérez Hernández
Llorar por dentro,
cuando las palabras no alcanzan...,
cuando el sentimiento se hace dolor,
cuando las lágrimas te ahogan en el pecho
de querer gritar ¡te amo! , y no me arrepiento,
cuando el llanto no brota, porque llorar no puedes.
Lloras por dentro, queriendo hacer morir ese sentimiento
-palabras llenas de recuerdos en mi alma-,
con una punzada lacerante de deseo
de que nuestro amor nunca se acabe,
dolor de no saber qué hacer, si tú no estás
-golpeando tu ausencia el corazón me sangra-.
Llorar por dentro, aunque me ahogue el sentimiento,
de haber amado, sintiendo un dolor por dentro,
que como espinas se clavan en mi alma
por el deseo de querer tener el amor, que no tengo,
tocando tan profundo mis más caros anhelos
de dar amor sin importar el precio,
gastada la esencia de la vida, que vivir quería en su regazo.
Mejor quedarme a ahogar mis sentimientos,
que en el mar profundo de la desesperación
fui agua clara de tu huerto, que dejaste pasar sin ni un te quiero,
no pude quitar tu sed de amar,
demostrándote tantas veces cuánto te amaba,
hasta que mi amor murió de sed.
Llorar por dentro...
Tenía que ser así. No sé si algún día estemos juntos,
y mientras tengo esa duda, mi corazón llora por dentro.
Esperar es ver que el reloj no camina a mi manera.
Es difícil que el tiempo se detenga, para amarte a mi manera.
La vida como río sigue, y solo deja a su paso soledad.
Un día tal vez ya no te ame, cansada de tanto esperar...
Frágil me siento al venir a tu huerto y no encontrarte.
Me quedo y espero y nunca llegas, sólo me queda llorar por dentro.
No sé qué dirá el tiempo: no tiene manecillas
y no cuenta ni las horas ni minutos, que yo esperé,
para amarnos. En el río de tu ausencia me quedo
esperando. Que no haya olvido, de tu parte, y nuestro amor se realice algún día,
mientra sólo me queda llorar por dentro tu ausencia.
(Si el tiempo se queda, te amaré hasta entonces)
Alicia Pérez Hernández
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