Libre Poemario
Poeta recién llegado
Cuando llorar no solo es el camino de la pena…
Llorar porque la alegría es inmensa,
llorar porque reíste tanto y entre carcajadas
los lagrimales hicieron aflorar la emociónmás próxima a la plenitud de estar vivo.
Llorar, porque es valentía de cualquier hombre hacerlo.
No es un pecado ni un agravio contra el macho dominante,
ni menos una ofensa a la virilidad.
Llorar porque todos nos lavamos las angustias como lo hace la orilla de un
rio cuando en su paso arrastra lo que queda a su paso.
Llorar y sacar afuera de la casa interior el malestar que aqueja,
llorar y reír, emanciparse de lo malo y hacerlo anima de la felicidad.
Llorar y lloré… Y en esas lagrimas derramadas deje de ahondar mi melancolía
para hacerla la acción siguiente a la alegría de vivir.
Llorar porque la alegría es inmensa,
llorar porque reíste tanto y entre carcajadas
los lagrimales hicieron aflorar la emociónmás próxima a la plenitud de estar vivo.
Llorar, porque es valentía de cualquier hombre hacerlo.
No es un pecado ni un agravio contra el macho dominante,
ni menos una ofensa a la virilidad.
Llorar porque todos nos lavamos las angustias como lo hace la orilla de un
rio cuando en su paso arrastra lo que queda a su paso.
Llorar y sacar afuera de la casa interior el malestar que aqueja,
llorar y reír, emanciparse de lo malo y hacerlo anima de la felicidad.
Llorar y lloré… Y en esas lagrimas derramadas deje de ahondar mi melancolía
para hacerla la acción siguiente a la alegría de vivir.
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