mauriciocilurzo
Poeta recién llegado
Llovizna
No me esperaba el sol,
amaneció nublado,
vi crecer la madrugada, de minutos a horas.
Salí, la calle silenciosa, sin rumores;
sin intención de brindar y sin ganas de brindarme nada.
La llovizna silenciosa, remplazó a las caricias,
caricias, que pretendía obtener esa noche, en ese instante.
Humedecida calle, por las mismas caricias que deje caer,
estúpidamente las desprecie,
y en ese mar de asfalto, rodé;
y aún así, no pude empaparme.
No me esperaba el sol,
amaneció nublado,
vi crecer la madrugada, de minutos a horas.
Salí, la calle silenciosa, sin rumores;
sin intención de brindar y sin ganas de brindarme nada.
La llovizna silenciosa, remplazó a las caricias,
caricias, que pretendía obtener esa noche, en ese instante.
Humedecida calle, por las mismas caricias que deje caer,
estúpidamente las desprecie,
y en ese mar de asfalto, rodé;
y aún así, no pude empaparme.
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