vronte
Poeta infiel al portal
Llueve de Noche
Hubo escenas en la vida
en que tuve miedo de estar solo.
Terror que solo vio la luz
luego de saber lo que era estar acompañado.
La luz se ha marchado y este cuarto es oscuro
Siento el ruido de mi respiración aletargada en bruto
Quiero recobrar el placer de transitar en este pabellón
sólo junto a mi propia piel sin extrañar lo que ya es mera ilusión.
Reír ante la tragedia que alcanza inevitablemente
a quienquiera que deambule una temporada en este lugar penitente.
Quiero ser quien provea un cuarto de eventos en que todos contentos se distraigan
mientras los observo silencioso, como si me alimentasen el alma.
¿Quién apetece convertirse en un drama ambulante?
Ciertamente no es un acometer volitivo insaciable,
si cala profundo dentro, solo puedes ser lo que nace:
honestidad pura aunque mane un actuar degradante.
Y a la hora de dormir,
inquietudes y sueños por venir,
aparece un difuso semblante que un vez ví;
ya no importa, hoy abandono y me sumerjo en mí.
Sabemos que los años correrán como el aceite,
y que los cambios se sucederán con avaricia recurrente
Quizás el sol no se apague y la luna aún nos bañe
quizás perdure el amor de verdad e intensidad encomiable
...
pero el tiempo embate, no habrá segunda chance.
Hubo escenas en la vida
en que tuve miedo de estar solo.
Terror que solo vio la luz
luego de saber lo que era estar acompañado.
La luz se ha marchado y este cuarto es oscuro
Siento el ruido de mi respiración aletargada en bruto
Quiero recobrar el placer de transitar en este pabellón
sólo junto a mi propia piel sin extrañar lo que ya es mera ilusión.
Reír ante la tragedia que alcanza inevitablemente
a quienquiera que deambule una temporada en este lugar penitente.
Quiero ser quien provea un cuarto de eventos en que todos contentos se distraigan
mientras los observo silencioso, como si me alimentasen el alma.
¿Quién apetece convertirse en un drama ambulante?
Ciertamente no es un acometer volitivo insaciable,
si cala profundo dentro, solo puedes ser lo que nace:
honestidad pura aunque mane un actuar degradante.
Y a la hora de dormir,
inquietudes y sueños por venir,
aparece un difuso semblante que un vez ví;
ya no importa, hoy abandono y me sumerjo en mí.
Sabemos que los años correrán como el aceite,
y que los cambios se sucederán con avaricia recurrente
Quizás el sol no se apague y la luna aún nos bañe
quizás perdure el amor de verdad e intensidad encomiable
...
pero el tiempo embate, no habrá segunda chance.