Aria
Poeta fiel al portal
Mirada ausente,
manos sin dueña tocando el piano,
paisajes del norte,
un pobre café humeando,
el brillo de una lágrima en la mejilla,
el eco de una canción,
tan tuya y tan mia
(eco lejano)
y la lluvia en mi ventana.
Llueve.
Como un dolor que no se siente,
como arañas que tejen
el silencio,
en su pequeño mundo
moliendo el olvido,
carcomiendo las entrañas,
los sentidos;
Entre el casi dormir
y estar despierto,
palpando suavemente el sueño
(como un ciego),
entre el casi sentir
y no poder sentir,
entre el casi vivir
y sin lograr vivir,
y llueve.
Llueve.
Cansada está la primavera,
de regalar perdidas auroras,
amaneceres de violeta y purpura,
cuando todo es incierto...
Cuando ya nada perdura.
Llueve.
Inquietantes tristezas me abrazan,
llegan y cortan como dagas,
lágrimas rotas en mil llamas...
Las penas del universo sobre mi,
lacerando el corazon y mi alma.
...............................................
Llueve...
Y suenan campanas de arcilla,
de mar mullido,
de suave brisa.
Llueve...
Y canta la vida en mi ventana,
un canto a primavera,
despues de una catarsis larga.
Llueve...
Perninaz y acompasado,
llueve.
Como una cuna que se mece,
como el recuerdo de un amor adolescente,
que aun perdido... te apetece.
La vida siempre vence
y llueve,
fuera de mi,
aun llueve...
manos sin dueña tocando el piano,
paisajes del norte,
un pobre café humeando,
el brillo de una lágrima en la mejilla,
el eco de una canción,
tan tuya y tan mia
(eco lejano)
y la lluvia en mi ventana.
Llueve.
Como un dolor que no se siente,
como arañas que tejen
el silencio,
en su pequeño mundo
moliendo el olvido,
carcomiendo las entrañas,
los sentidos;
Entre el casi dormir
y estar despierto,
palpando suavemente el sueño
(como un ciego),
entre el casi sentir
y no poder sentir,
entre el casi vivir
y sin lograr vivir,
y llueve.
Llueve.
Cansada está la primavera,
de regalar perdidas auroras,
amaneceres de violeta y purpura,
cuando todo es incierto...
Cuando ya nada perdura.
Llueve.
Inquietantes tristezas me abrazan,
llegan y cortan como dagas,
lágrimas rotas en mil llamas...
Las penas del universo sobre mi,
lacerando el corazon y mi alma.
...............................................
Llueve...
Y suenan campanas de arcilla,
de mar mullido,
de suave brisa.
Llueve...
Y canta la vida en mi ventana,
un canto a primavera,
despues de una catarsis larga.
Llueve...
Perninaz y acompasado,
llueve.
Como una cuna que se mece,
como el recuerdo de un amor adolescente,
que aun perdido... te apetece.
La vida siempre vence
y llueve,
fuera de mi,
aun llueve...
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