francomacorisano
Poeta asiduo al portal
Llueve y es tarde para recoger los besos
en la pradera de tu boca;
llueve y se humedece el día con tus gotas de ternura;
llueve y no se donde terminará tanta pasión,
si se ahogará en los suspiros
o encontrará en tu lecho un lugar para acostar el amor.
Llueve y las manos se han enervado
al subir la tarde;
llueve y salpica el querer todos mis sentidos;
llueve y no encuentro donde detenerme a descansar mi alegría,
si en tu corazón salvaje
o en tu alma, para destilar este amor.
Llueve y a quien le importa
si despierto el sol en tus montañas;
si me enamoré como un loco
o mi brújula perdió la razón;
si duermo tus noches,
si hipoteco mi amor en tu amor.
en la pradera de tu boca;
llueve y se humedece el día con tus gotas de ternura;
llueve y no se donde terminará tanta pasión,
si se ahogará en los suspiros
o encontrará en tu lecho un lugar para acostar el amor.
Llueve y las manos se han enervado
al subir la tarde;
llueve y salpica el querer todos mis sentidos;
llueve y no encuentro donde detenerme a descansar mi alegría,
si en tu corazón salvaje
o en tu alma, para destilar este amor.
Llueve y a quien le importa
si despierto el sol en tus montañas;
si me enamoré como un loco
o mi brújula perdió la razón;
si duermo tus noches,
si hipoteco mi amor en tu amor.
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