sergio Bermúdez
Poeta que considera el portal su segunda casa
Lluvia de labios, en mi horizonte de besos, como cielo borracho, cayendo mi sangre en brisa de un soplo de agua más cielo, y siempre en viento, se vuelve el mar al ver que todo es deseo, si más versos que se hacen mantas para dar calor a lo que se considera eterno, y vivo en el cuerpo de un alma sin miedo, con esa dulce temperatura, y si ves que derretidos son las frases, que se cuelan en mis pupilas marineras, para hacerte mi vela, en estos mares de luciérnagas, que se ven en mis baños, cuando calmo tus ojos de pétalos, esos que me vienen para hacerme de arena, y quedar en tu piel de espuma, si porque de solo tocar tus labios, ya soy ese cuerpo, que se metió en tus venas.