Douglas Lacayo
Poeta recién llegado
Lluvia de nubes vacías
Frías olas de los vientos
destellos que fuerte soplan
un gajo de tiempo muerto
de ocasiones que no se tocan.
Recuerdos, de un desde hace tiempo
donde no se ve el roció, ni las gotas
y las huellas de un buen recuerdo
son los silbidos que no perdonan.
Donde se escuchan los latidos
y el palpitar de una misma nota
de un órgano sin sonido
simulando melodías rotas
Donde no hay luz de lo vivido
y la esperanza se desmorona
donde los vientos enloquecidos
te golpean de la misma forma.
Separando lo real de lo ficticio
y los porqués que siempre asoman
y los recuerdos son más que un vicio
de un lo que no fue, que te aprisiona.
Angustiado y en el olvido
sintiendo y sin poderlo tomar
como lo mojado del rocío
desaparece sin poderlo mirar.
Cual ave que no vuelve al nido
ocultándose de lluvias tardías
son las memorias que nunca olvido
tormenta de nubes vacías.
Frías olas de los vientos
destellos que fuerte soplan
un gajo de tiempo muerto
de ocasiones que no se tocan.
Recuerdos, de un desde hace tiempo
donde no se ve el roció, ni las gotas
y las huellas de un buen recuerdo
son los silbidos que no perdonan.
Donde se escuchan los latidos
y el palpitar de una misma nota
de un órgano sin sonido
simulando melodías rotas
Donde no hay luz de lo vivido
y la esperanza se desmorona
donde los vientos enloquecidos
te golpean de la misma forma.
Separando lo real de lo ficticio
y los porqués que siempre asoman
y los recuerdos son más que un vicio
de un lo que no fue, que te aprisiona.
Angustiado y en el olvido
sintiendo y sin poderlo tomar
como lo mojado del rocío
desaparece sin poderlo mirar.
Cual ave que no vuelve al nido
ocultándose de lluvias tardías
son las memorias que nunca olvido
tormenta de nubes vacías.
(Douglas Lacayo)
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