IgnotaIlusión
El Hacedor de Horizontes
La lluvia seca al mar,
cuando sus gotas son suspiros
de la tristeza de algún astro,
entre respiros se sumerge,
la inevitable cascada
de seres desafortunados,
si supieran cuanto hemos perdido,
entre escombros de sangre y fe,
de cielos de fuego,
de sol de ceniza,
no hay mañana
que alumbre a esta pobre suerte,
de plegarias perdidas
en la vastedad de la negrura,
no hay pasado que nos recuerde
lo que el amor nunca pudo,
no hay presente en este suelo,
ni tierra,
ni viento,
solo
una grotesca mueca de dios,
ahora muerto,
una lluvia inmensa de eterno lamento.
cuando sus gotas son suspiros
de la tristeza de algún astro,
entre respiros se sumerge,
la inevitable cascada
de seres desafortunados,
si supieran cuanto hemos perdido,
entre escombros de sangre y fe,
de cielos de fuego,
de sol de ceniza,
no hay mañana
que alumbre a esta pobre suerte,
de plegarias perdidas
en la vastedad de la negrura,
no hay pasado que nos recuerde
lo que el amor nunca pudo,
no hay presente en este suelo,
ni tierra,
ni viento,
solo
una grotesca mueca de dios,
ahora muerto,
una lluvia inmensa de eterno lamento.