QUINSONNAS
Poeta fiel al portal
Pluvial un ronroneo me adormece
de gotas impactando contra el suelo
sirviendo, taciturno, de señuelo
a todo este sopor que me acontece.
Su acústica me abraza y me estremece
cayendo melancólica del cielo
monótona, ofreciéndome un consuelo,
que duerme a mis problemas y los mece.
Repica embriagadora desde fuera
oyéndola a través de mi ventana
al ritmo de un pacífico murmullo.
El agua de su voz me reverbera
y envuelto en su tibieza diluviana
me abrazo al hipnotismo de su arrullo.
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