DanteFranco
Poeta recién llegado
Semejando gruesas lágrimas, la lluvia,
va dejando en los cristales de mi estancia,
un estigma de tristeza y de fragancia,
cual si fueran de mi ser, nostalgias pierias.
De la linfa, los cabellos cristalinos,
ondulando en etérea sinfonía,
me aprisionan en su dulce melodía,
que cantando va por todos los caminos.
En el fondo de mi pecho adolorido,
poco a poco se han calmado los dolores,
a la magia de la lluvia que ha caído.
Tras la calma del paisaje humedecido,
en mi alma van danzando los fulgores,
que engalanan los jardines florecidos.
va dejando en los cristales de mi estancia,
un estigma de tristeza y de fragancia,
cual si fueran de mi ser, nostalgias pierias.
De la linfa, los cabellos cristalinos,
ondulando en etérea sinfonía,
me aprisionan en su dulce melodía,
que cantando va por todos los caminos.
En el fondo de mi pecho adolorido,
poco a poco se han calmado los dolores,
a la magia de la lluvia que ha caído.
Tras la calma del paisaje humedecido,
en mi alma van danzando los fulgores,
que engalanan los jardines florecidos.