Javi Flores portillo
Poeta recién llegado
Llueve en tus ojos agua salada
agua amarga de las fuentes del dolor.
Llueve en tus ojos desesperación
frustración naciente del corazón.
¿Cuántos más han de fallarte?
¿Cuántos más han de hacerte llorar?
Víctima de todos los que te lastimamos,
algunos a propósito y otros por tontos.
Rotas las alas de tus sueños,
esos de formar una pareja feliz,
un ave que quiere volar y no la dejan
por culpa de los que no sabemos amar.
Frente frío en tu corazón,
ardía en llamas de amor
y ahora ni cenizas quedan
pues el viento las voló.
Y te vuelves fría con cada desplante,
con cada decepción.
Te vuelves fría al no sentir calor,
el calor del verdadero amor,
el amor que das y te niegan recibir.
Y volaron con tus esperanzas
las cenizas de amor que aun quedaban,
las esperanzas de amar y ser amada.
Te amé, yo a ti te amé
y me declaro culpable.
Culpable del mayor crimen,
que no supe amar a quien tanto a mi me amó.
agua amarga de las fuentes del dolor.
Llueve en tus ojos desesperación
frustración naciente del corazón.
¿Cuántos más han de fallarte?
¿Cuántos más han de hacerte llorar?
Víctima de todos los que te lastimamos,
algunos a propósito y otros por tontos.
Rotas las alas de tus sueños,
esos de formar una pareja feliz,
un ave que quiere volar y no la dejan
por culpa de los que no sabemos amar.
Frente frío en tu corazón,
ardía en llamas de amor
y ahora ni cenizas quedan
pues el viento las voló.
Y te vuelves fría con cada desplante,
con cada decepción.
Te vuelves fría al no sentir calor,
el calor del verdadero amor,
el amor que das y te niegan recibir.
Y volaron con tus esperanzas
las cenizas de amor que aun quedaban,
las esperanzas de amar y ser amada.
Te amé, yo a ti te amé
y me declaro culpable.
Culpable del mayor crimen,
que no supe amar a quien tanto a mi me amó.