Miro a mi alrededor... ¡oh chuva!, maravillosa lluvia que limpia el camino, doy pasos bajo ella con mis botas y mi paraguas. Siempre me hace feliz caminar bajo ella, es un momento para disfrutar. Siento que se detiene el tiempo y entro en un estado meditativo, de pronto no hay obligaciones, no hay pasado, ni futuro, sólo las gotas cayendo al suelo y mis pasos pisando los charcos. ¡Qué inexorablemente imprescindibles son estos momentos de placer!, donde siempre lo más natural y sencillo se convierte en lo más sublime para mi alma. Atada a tu mano y oyendo tu risa, la lluvia se hace mágica.
Última edición: