Ansel Arenas
Poeta que considera el portal su segunda casa
Lo amado, nunca se va...
Si el dolor se nos queda
en la orilla del sollozo
y el viento sopla… duele más,
es aguacero regando
el yermo donde las penas
suelen habitar y echan raíces
esperando que la tarde vista
de luto y la presencia
de lo ido no terminé
para podernos abrazar
porque lo amado,
nunca se va.
Si el dolor se nos queda
en la orilla del sollozo
y el viento sopla… duele más,
es aguacero regando
el yermo donde las penas
suelen habitar y echan raíces
esperando que la tarde vista
de luto y la presencia
de lo ido no terminé
para podernos abrazar
porque lo amado,
nunca se va.