horacio caraballo
Poeta recién llegado
Cada cosa que hago tiene un sentido.
Y todas mis mañanas tienen que ver,
con todo lo que siento en este instante;
con todo lo que podría llegar a ser.
Lo que podría ser, será eterno,
como lo infinito del ancho mar.
Y me lleno de alegría al saber
que a algún sitio podremos llegar.
Ante lo imposible hago equilibrios,
y en la cuerda floja no voy a morir.
Porque eres tú la que me atrapa,
y me deja a tus labios poderlos sentir.
Urdiendo dilemas me encuentro callado,
y no desespero al tener tu amor.
Porque es callado como lo obtengo.
Y es callado que me quito el dolor.
Diserto en mis noches, conmigo mismo.
Y veo a mi mente llegar la luz.
Porque solo pido volver a mirarte
y ver que en mis brazos estás solo tú.
Indigno me siento de decir tu nombre.
Porque solo puedo llegarlo a pensar.
Y bajo la luna tibia, vuelvo a decirlo,
en la necesidad de volverte a amar.
Y todas mis mañanas tienen que ver,
con todo lo que siento en este instante;
con todo lo que podría llegar a ser.
Lo que podría ser, será eterno,
como lo infinito del ancho mar.
Y me lleno de alegría al saber
que a algún sitio podremos llegar.
Ante lo imposible hago equilibrios,
y en la cuerda floja no voy a morir.
Porque eres tú la que me atrapa,
y me deja a tus labios poderlos sentir.
Urdiendo dilemas me encuentro callado,
y no desespero al tener tu amor.
Porque es callado como lo obtengo.
Y es callado que me quito el dolor.
Diserto en mis noches, conmigo mismo.
Y veo a mi mente llegar la luz.
Porque solo pido volver a mirarte
y ver que en mis brazos estás solo tú.
Indigno me siento de decir tu nombre.
Porque solo puedo llegarlo a pensar.
Y bajo la luna tibia, vuelvo a decirlo,
en la necesidad de volverte a amar.