Asklepios
Incinerando envidias
Lo más difícil es romper
la ausencia más inmensa, y asimilarla.
Es labor colosal para la mente y
más, para el corazón.
Es distanciar dos latidos,-el propio y el amado-,
que provoca la más dolorosa de las perezas.
No existe mayor obstáculo para conseguir el
desapego necesario del más virginal deseo,
de la mayor de las inocencias.
la ausencia más inmensa, y asimilarla.
Es labor colosal para la mente y
más, para el corazón.
Es distanciar dos latidos,-el propio y el amado-,
que provoca la más dolorosa de las perezas.
No existe mayor obstáculo para conseguir el
desapego necesario del más virginal deseo,
de la mayor de las inocencias.